Pablo Picasso Biografía

Biografía de Pablo Picasso

Pablo Picasso es, uno de los artistas plásticos más famosos del mundo. Su obra trasciende todo tipo de fronteras y de clasificaciones, supuso un antes y un después en la producción artística a nivel mundial. Pablo Picasso fue considerado un personaje tanto por su obra como por su forma de ser: polémico, controvertido, con un talento sin límites y una insaciable necesidad de crear. Su personalidad puede reflejarse con su frase más conocida: “cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando”. El artista se nutrió del pasado y del presente para crear sus obras, creando un arte multiforme y cambiante, anticipando lo que vendría años e incluso décadas después. Sin la influencia de Pablo Picasso el arte contemporáneo jamás sería lo que hoy es. Un artista que revolucionó el mundo del arte.

Los primeros años: El despertar del talento

Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz Picasso (según su certificado de nacimiento) o Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Crispiniano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso (según su partida de bautismo) nace en Málaga en 1881. Uno de sus biógrafos, Pierre Cabanne lo identifica como un niño independiente y con carácter. Con tan solo dos años de edad se traslada con su familia a la casa de su abuela materna, donde también residen dos de las tías del niño. Durante su infancia la presencia femenina fue una constante. Françoise Gilot, una de sus parejas, en su libro “Mi vida con Picasso” citaba estas palabras del artista: “Cuando yo era niño, mi madre me decía: ‘Si llegas a ser soldado, serás general. Si cuando seas mayor eres monje, llegarás a ser Papa’. Pero en lugar de todo eso fui pintor y terminé siendo Picasso”. Su padre, José Ruiz y Blasco, era pintor y trabajaba como ayudante de dibujo en la Escuela de Bellas Artes de Málaga. También era Conservador del Museo Municipal. Su influencia fue determinante para encauzar la carrera del niño hacia el arte, de hecho, fue el primer profesor que tuvo el futuro artista durante su infancia y su juventud.

Pablo Picasso demostró desde muy pequeño su talento para el dibujo y la pintura. Hoy se conserva una obra suya pintada a los seis años, El pequeño picador amarillo, en donde ya se vislumbra su dominio de los volúmenes y el color, así como la originalidad de su punto de vista y su planteamiento de las escenas. Durante la adolescencia empieza a pintar obras realistas tales como La primera comunión, donde aparece su hermana Lola, o Ciencia y Caridad (1897), un impresionante interior que parece presagiar su siguiente etapa, el Periodo Azul. En los años siguientes Picasso se matriculará en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Sus biógrafos coinciden en que el artista en raras ocasiones acudía a las clases, prefería en su lugar pasar la mayor parte de su tiempo en el Museo del Prado analizando la obra de maestros como Zurbarán, Velázquez, Goya o El Greco.

 

París, suicidio y precariedad. La Etapa Azul

A pesar de que en 1900, la pintura de Pablo Picasso ya había experimentado una evolución sorprendente que le hacía destacar por encima de la mayoría, aúnque todavía faltaban unos años hasta conseguir la fama. En los inicios del siglo XX Picasso pasaba por unos años de precariedad, por aquel entonces vivía en Barcelona y frecuentaba el café Els quatre cats. El establecimiento reunía por entonces a los intelectuales y artistas más vanguardistas de la ciudad; fue en este local donde organizaría la primera exposición de sus obras. Al año siguiente viaja a París y queda maravillado por el Museo del Louvre y el Museo de Luxemburgo, así como por la obra de Toulouse-Lautrec o Degas, entre otros. Ese mismo año tiene lugar su primera exposición en la capital francesa. En los siguientes tres años, crea las obras pertenecientes a su Etapa Azul.

En este periodo Picasso se decanta por figuras estilizadas y delgadas, con una clara influencia de artistas como El Greco. Utiliza tonos fríos, especialmente azules y verdes en distintas gradaciones. En los duros recortes y perfiles de las zonas de color se puede percibir la influencia de pintores como Gaugin, así como la temática social que también se refleja en las pinturas de Manet o Tolouse-Lautrec. En 1901, Carlos Casagemas, artista de talento e íntimo amigo de Picasso se suicida. Aunque el pintor no estaba presente en el momento del suicidio, le afecta profundamente. Como él mismo comentaría más adelante: “empecé a pintar en azul cuando me enteré de la muerte de mi amigo”. Fueron años difíciles para Picasso, cuya sensibilidad hacia los más débiles y sus propias dificultades para vender su obra hacen que se encuentre inmerso en una época oscura, sombreada por la depresión, que queda reflejada en sus trabajos.

 

La Etapa Rosa: primeros pasos hacia la abstracción

En el año 1904, el cambiante arte de Pablo Picasso experimenta una nueva transformación progresiva que lleva a sus pinturas a adquirir nuevas tonalidades. Las imágenes pasan de los tonos fríos y sombríos a adquirir matices cálidos, rosados, rojizos y anaranjados. Esta Etapa Rosa abarca los años comprendidos entre 1904 y 1906 (coincidiendo con su relación con Fernande Olivier, considerada una de las personas que más influyó en la evolución de su pintura). Sus obras se pueblan de familias y troupes de artistas circenses, así como de personajes sacados de la Comedia del Arte italiana, los años de depresión parecen haber quedado atrás. Estas referencias llegan para quedarse, esta temática será recurrente a lo largo de su vida.

A pesar de que las obras de la Etapa Rosa parecen abandonar el espíritu sombrío de los años anteriores, los personajes siguen mostrando actitudes melancólicas e introspectivas. Sin embargo, en esta etapa se da una gran evolución en el arte de Picasso: las imágenes dejan de centrarse en el tema reflejado y el tema empieza a ser un mero vehículo para el desarrollo de la pintura en sí. El estilo único del artista empieza a cobrar vida propia; formas y volúmenes de color empiezan a fluir en pos de una esencia mucho más abstracta. Si bien el realismo sigue muy presente en esta etapa (sobre todo en rostros y detalles), las zonas de color casi planas, la línea negra que subraya los volúmenes y los fondos difuminados de las obras avanzan muchas de las claves del arte abstracto y el cubismo que vendrían décadas después.

 

El arte africano y el Cubismo Analítico/Sintético

El arte africano, y muy especialmente las máscaras talladas y decoradas procedentes del continente, ejercieron una enorme influencia sobre muchos artistas de vanguardia de la primera mitad del siglo XX. Las numerosas expediciones que se realizaban a distintos destinos del planeta, especialmente a las regiones más remotas de África, crearon un interés de la sociedad occidental por el arte y la cultura de estas regiones. Pablo Picasso entraría en contacto con estas máscaras tanto en casa de su amigo Henri Matisse, como en una exposición organizada en el Palais de Trocadero de París. El interés que despiertan en él estas máscaras puede verse entre los años 1907 y 1909 cuando crea una serie de obras influenciadas por esos rasgos duros y marcados característicos de las máscaras. Es la época de Les demoiselles d’Avginon (1907), una de las pinturas más importantes de la trayectoria del artista y uno de los puntos de inflexión clave de su transición hacia el cubismo.

Esta etapa está fuertemente unida a la del cubismo analítico. Por ello, hay una gran cantidad de expertos que las consideran como un solo periodo. También encontramos que hay numerosos investigadores que establecen una separación entre ellas a partir del año 1909. De hecho, en 1907 Pablo Picasso y su colega Georges Braque empiezan a trabajar para asentar las bases de lo que serían máximos exponentes, el cubismo. En esta etapa sus obras destacan por el uso de colores neutros, grises y tierras. Por primera vez en su carrera, ambos comienzan a incorporar el collage a sus lienzos, muchas veces pictórico (periódicos, trozos de madera y otros materiales pintados en imitación a los auténticos).

Entre los años 1912 y 1919 se puede observar una constante evolución en las obras cubistas de Pablo Picasso. El artista lejos de asentarse en un estilo y un movimiento que le garantizaba éxito sigue investigando y alterando las imágenes de sus lienzos. Las obras continúan incluyendo la técnica del collage y empiezan a reflejar la figura humana: el tema del arlequín vuelve a aparecer, mientras que las sucesivas parejas del artista posan como modelos en distintas obras. Al contrario que muchos artistas que dejan su trabajo para luchar en el frente, él permanece en su estudio y no abandona su producción.

 

Del Neoclasicismo al Guernica

La obra de Picasso es viva, cambiante y siempre evolutiva. Sin encasillarse jamás en un estilo (una actitud abrazada por muchos de sus colegas), nunca dudó en recabar inspiración de todos los movimientos, escuelas y tendencias que le rodeaban o le precedían. Finalizada la I Guerra Mundial y tras su acercamiento a la abstracción a través del cubismo, Picasso empieza a crear obras de inspiración claramente neoclásica. Se tratan de imágenes figurativas en las cuales la presencia humana es poderosa, con volúmenes marcados y potentes juegos de luces y sombras. Aunque estas obras parecen significar un paso atrás en la evolución de su arte, no es así; la influencia surrealista provoca un nuevo acercamiento al primitivismo por parte de Picasso, que realiza piezas tan trasgresoras como Les trois danseuses (Las tres bailarinas, 1925).

En 1927 Picasso conoce y se enamora de la adolescente Marie-Therese Walter, quien será la modelo de una de sus series de grabados más conocida: la Suite Vollard, finalizada en 1937. La colección está formada por un centenar de piezas de inspiración neoclásica en las que aparece por primera vez una de las figuras más icónicas del artista, el Minotauro. A continuación, el artista regresa a la inspiración primitiva, cubista (e incluso expresionista) para pintar la que es probablemente la más famosa de sus obras: Guernica (1937), una poderosa denuncia de los horrores de la guerra inspirada en el ataque a la localidad vasca por parte de bombarderos alemanes e italianos durante la Guerra Civil española.

 

Las tres últimas décadas: de 1940 a 1973

Pablo Picasso permanece en la París ocupada por la Alemania nazi durante la segunda guerra mundial. Sigue produciendo de forma constante a la vez que comienza a interesarse por la poesía y la dramaturgia (escribió dos obras teatrales). Tras la liberación de la capital francesa en 1944 el artista se centra en la escultura. Esta investigación da como fruto obras como Cabeza de Toro (1952), y  La Cabra (1950). Como dato curioso, el original de yeso de esta escultura estaba formado por desechos recuperados de un vertedero: las ubres del animal son jarrones de terracota; el vientre, una cesta de mimbre; el lomo, la hoja de una palmera… Posteriormente el artista encargaría su fundición en bronce, en la cual los objetos quedan perfectamente integrados.

La admiración que siente hacia Velázquez y su obra, uno de los artistas que más estudió durante sus visitas de juventud al Museo del Prado, le motiva a realizar la serie Las Meninas (1957). Es una de las obras más reconocidas del artista, aunque no hay muchos que sepan que dicha serie consta de un total de cincuenta y ocho lienzos. Todos ellos analizan, recrean y diversifican al original. La suite incluye también nueve obras que reflejan un palomar y un retrato de Jacqueline Roque (con quien se casó en 1961), realizado posteriormente. La idea del artista no era copiar a Velázquez, sino investigar las posibilidades de la obra original vista por otros ojos.

Picasso se inspiraría durante sus últimos años de vida en su esposa Jacqueline Roque para realizar más de setenta retratos. Las obras de esta última etapa mezclan y combinan todos los estilos que ha investigado y desarrollado a lo largo de su vida. En la actualidad su influencia es incuestionable en todas las disciplinas del arte: desde la pintura a la escultura hasta la arquitectura. Pablo Picasso es sin duda uno de los artistas más importantes y conocidos de la historia.